El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo.
UCDM
El secreto de la salvación no es sino éste: que eres tú el que se está haciendo todo esto a sí mismo.
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"Aprender este curso requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. Ni uno solo debe quedar oculto y encubierto, pues ello pondría en peligro tu aprendizaje. Ninguna creencia es neutra. Cada una de ellas tiene el poder de dictar cada decisión que tomas. Pues una decisión es una conclusión basada en todo lo que crees." (T-24.Int.2:1-5)
Por si no quedara suficientemente claro el poder que tienen nuestras creencias y la necesidad de evaluarlas a la luz de la Cordura (el E.S. en tu mente), Jesús nos dice al comienzo de la lección 132:
"¿Qué es lo que mantiene al mundo prisionero sino tus propias creencias? ¿Y qué puede salvar al mundo excepto tu Ser? Las creencias son ciertamente poderosas. Tus pensamientos tienen poder, y los efectos que las ilusiones producen son tan potentes como los efectos que produce la verdad. Los locos creen que el mundo que ven es real, por lo tanto, no lo ponen en duda. No se les puede persuadir cuestionando los efectos de sus pensamientos. Sólo cuando se pone en tela de juicio su fuente, es cuando por fin alborea en ellos la esperanza de libertad."
La alternativa que nos ha seducido es "no poner en tela de juicio la fuente de la locura" sino desplazar nuestra atención en la mente a los "efectos". Como consecuencia, nos encontramos navegando por las rutas del laberinto, con nuestros juicios y 'entendimiento' y tratar de ser los rescatadores de nuestro infortunio, los héroes de nuestro sueño, sin sospechar siquiera que toda nuestra situación de vida es producto de una creencia falsa de la culpa (pero que se tiene en la más alta estima en la mente).
Pero... ¿que pasaría si lo que veo comienza a perder su apariencia de realidad?
"...no reaccionarías en absoluto ante las figuras de un sueño si supieras que eres tú el que lo está soñando. No importa cuán odiosas y cuán depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a no ser que no te dieras cuenta de que se trata tan sólo de tu propio sueño." (T-27.VIII.10:5-6)
Podemos entonces invocar a nuestro Maestro Interno a que nos ayude a discernir y que nos recuerde que el único propósito que tiene este mundo, es aprender a usarlo como medio de regreso a la mente. Un Curso de Milagros llama a este proceso Perdón: Liberarnos de nuestros juicios y resentimientos (productos de la creencia en la culpa) que oscurecen nuestra verdadera meta. El perdón es la función que hemos venido a desarrollar aquí, y se logra colaborando con el E.S. Ya que solos no podemos hacerlo, nos perderíamos en las calles del laberinto, porque para nuestra percepción de individuos y cuerpos, todo lo que llamamos nuestra vida es real. Ni tampoco sospechamos que el significado que le hemos dado a cada uno de estos vericuetos, es que la creencia en la culpa siga intacta en la mente. Y ése es el verdadero problema.
"Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran da fe de la realidad del sueño. Dios nos ha dado la Respuesta, el único Medio de escape, el verdadero Ayudante. La función de Su Voz—Su Espíritu Santo—es mediar entre los dos mundos. El Espíritu Santo puede hacer eso porque, si bien una parte conoce la verdad, reconoce también nuestras ilusiones, aunque no cree en ellas. El objetivo del Espíritu Santo es ayudarnos a escapar del mundo de los sueños, enseñándonos cómo cambiar nuestra manera de pensar y cómo corregir nuestros errores. El perdón es el recurso de aprendizaje excelso que el Espíritu Santo utiliza para llevar a cabo ese cambio en nuestra manera de pensar." (Prefacio al texto de UCDM. xiii)
Jesús nos dice en Un Curso de Milagros,
"No confíes en tus buenas intenciones, pues tener buenas intenciones no es suficiente. Pero confía implícitamente en tu buena voluntad, independientemente de lo que pueda presentarse. Concéntrate sólo en ella y no dejes que el hecho de que esté rodeada de sombras te perturbe. Esa es la razón por la que viniste. Si hubieses podido venir sin ellas no tendrías necesidad del instante santo."
Estando tan cegados por la percepción de la forma, de los cuerpos, estamos seguros que todo se origina y termina en ellos. Y no es así. Es la mente quien proyecta al cuerpo y a las relaciones especiales en el mundo, como "la exteriorización de la venganza contra sí misma". Esto por supuesto no es evidente: Es lo "único que el ego no permite que nos llegue a la consciencia" Y sin embargo, dado que la causa del dolor está en nuestra mente y que podemos cambiar de mentalidad (que no es lo mismo que cambiar de comportamiento), la sanación depende entonces de nuestra decisión mantenida en el tiempo, que es la manera en la que accedemos a los contenidos de nuestra mente con la Ayuda del Maestro Interno. Sin Él reinterpretando lo que vivimos, no puede hacerse.
Sin un entrenamiento mental, la cooperación el Ayudante Interno es imposible. Y esa es la razón por la que cada vez más agradezco -a pesar de mis berrinches con Jesús- este material del Curso. No es la única herramienta o espiritualidad, eso es verdad... pero te emocionarás al ver que en realidad te ahorrará un montón de tiempo, ya que tienes derecho a los milagros y que están a tu disposición. Tu papel es irte haciendo a un lado, cada vez más y a no ser duro contigo mismo por tus recaídas. Recuerda, buenas intenciones no son suficientes, perseverar con amabilidad (buena voluntad) es indispensable.
Seamos entonces amables con nuestro aprendizaje, estamos internamente aterrorizados y esa es la causa de todas las situaciones rocambolescas que vivimos, intentos de mejora y superación personal (cuando la persona, el individuo en última instancia es una ilusión!) que desembocan en frustración, problemas, adicciones etc. Todo para poder desembocar en una sensación de estar arando en el mar. Todo con el propósito -oculto- de la mente de querer sufrir y reforzar la falsa enseñanza de lo inadecuada, culpable e impotente que es.
No confundir las treguas y los pequeños claros en el bosque con la sanación, observar que todo perecerá sin dejarte abatir por ello pero usándolos en esos momentos de respiro tan necesarios. Las metas de verdad no pueden estar en un mundo donde todo cambia o muere. La única meta aquí, es la jornada que te lleva más allá del mundo, al despertar en nuestra mente, en Unidad con Dios.
"¿De qué otra forma puedes encontrar dicha en un lugar desdichado, excepto dándote cuenta de que no estás en él. Tú no puedes estar donde Dios no te ubicó, y Dios te creó como parte de Él. Eso es al mismo tiempo donde estás y lo que eres. Esto es algo completamente inalterable. Es inclusión total. No puedes cambiarlo ahora ni nunca.. Es verdad para siempre. No es una creencia, sino un Hecho."
La clave es no cesar en nuestro empeño en sanar la mente, teniendo en cuenta las resistencias que se irán presentando debido al miedo a la sanación y, entonces, ganarle la partida al ego -a nuestra mente errada, que prefiere tener razón a ser feliz- aprendiendo a cooperar cada vez mejor con el Espíritu Santo, nuestra mente recta.
José Mandé
"... nadie viene a ti por error. Sería un error, no obstante, presumir que sabes lo que debe ofrecérsele a todo aquél que acuda a ti... ¿Quién decide entonces lo que cada hermano necesita? Obviamente no tú, que aún no reconoces quién es aquél que pide. Hay algo en él que te lo dirá si escuchas. Y ésa es la respuesta: escuchar. No hagas exigencias, no decidas nada, ni hagas ningún sacrificio. Sólo escucha..." (La práctica de la psicoterapia, cap 3. Psicoterapia. Propósito, proceso y práctica. Anexo a UCDM)
No te contentes con la idea de una felicidad futura. Eso no significa nada ni es tu justa recompensa. Pues hay causa para ser libre ahora... La demora no tiene sentido. [Perdona!] No dejes que la pequeña brecha que existe entre tú y tu hermano se disfrace de tiempo y que de este modo se perpetúe. El propósito del Espíritu Santo es ahora el tuyo. ¿No debería ser Su felicidad igualmente tuya? (UCDM T-26.VIII.9)
"...Confía implícitamente en tu buena voluntad, independientemente de lo que pueda presentarse. Concéntrate sólo en ella y no dejes que el hecho de que esté rodeada de sombras te perturbe. Ésa es la razón por la que viniste. Si hubieses podido venir sin ellas, no tendrías necesidad del instante santo" T-18.IV.2:3-6Extracto y reflexiones del encuentro con UCDM "Perseverancia", del 22 de abril 2020